Lifting cérvico-facial

Lifting cérvico-facial

Lifting cérvico-facial

Los liftings deben ser individualizados para cada paciente. En la consulta su cirujano analizaá su rostro, su tipo de piel y su estructura ósea y le comentará las posibilidades que la cirugía ofrece.

El cirujano, también, comprobará todos aquellos aspectos médicos que pudiesen causar problemas durante o tras la intervención, como tensión alta no controlada, problemas de coagulación, etc. Coméntele si es fumadora o si está tomando algún tipo de medicación, especialmente aspirinas o cualquier medicamento que pueda afectar a la coagulación de la sangre. Si decide intervenirse, su cirujano le explicará que técnica empleará en su caso, así como la anestesia más aconsejable, junto con los riesgos y los costes que comporta. No deje de preguntar a su médico cualquier duda que tenga sobre la cirugía.

Su cirujano le indicará que pasos ha de segir para preparar la intervención, incluyendo aspectos como la alimentación, el tabaco o si debe tomar o evitar ciertas medicaciones. Siga cuidadosamente las directrices que le marque el equipo médico, ayudará en gran medida a que la cirugía se desarrolle mejor. Si usted es fumador/a es fundamental que al menos cuatro semanas antes y después de la intervención deje de fumar. El tabaco dificulta que la sangre fluya hacia la piel y puede interferir en la recuperación de las cicatrices.

Si tiene usted el pelo corto es recomendable que lo deje crecer antes de la intervención, ya que el cabello largo ayuda a ocultar las cicatrices de la cirugía mientras éstas permanecen visibles. Cuando el lifting se haya realizado recuerde que tanto si ha permanecido ingresada o ha sido una paciente ambulatoria deberá contar con ayuda tanto para que la lleven a casa (usted no puede conducir) como para ayudarla en casa durante uno o dos días.

El lifting debe ser realizado en un centro médico. Aunque en ocasiones concretas se practica en régimen ambulatorio y sin ingreso, en la mayoría de los casos precisan sedación o anestesia general requiriendo ingreso hospitalario entre uno y dos días. Pacientes con problemas de diabetes o tensión arterial alta pueden requerir cuidados especiales tras la cirugía o en la hospitalización.

Un lifting puede realizarse bajo a nestesia local y sedación o anestesia general. Su estancia clínica dependerá del tipo de ansestesia y de la extensión del lifting. En ocasiones se realiza de forma ambulatoria.

Cada caso puede variar en cuanto a la colocación y extensión de las incisiones, las áreas de la cara que se quieren mejorar, el uso o no de técnicas complementarias (cirugía de párpados, aumento de pómulos, etc.) y la duración de la intervención. Actualmente existen muchas técnicas en las que hay diferencias en la ubicación y longitud de las cicatrices,  pero habitualmente la incisión comienza en la zona de las sientes (por dentro del pelo), se extiende dentro de las líneas naterales que existen delante de la oreja y continua alrededor del lóbulo, detrás de la oreja y cuero cabelludo. En algunas circunstancias su cirujano preferirá situar las cicatrices rodeando la patilla y la línea del pelo en las sientes, evitando que las cicatrices se introduzcan en el pelo. Cuando el cuello necesita un tratamiento especial es necesario emplear una incisión justo debajo del mentón. Las intervenciones consisten básicamente en “tensar” las capas musculares y la piel, retirando el tejido sobrante. Una ve concluído, las heridas se cierran con puntos dejando temporalmente unos pequeños tubos bajo la piel para que no se acumule ningún exudado o sangre. Finalmente se colocará un vendaje.

El postoperatorio no suele ser doloroso. Las molestias que generalmente aparecen suelen controlarse bien con analgésicos habituales. el vendaje y los tubos de drenaje normalmente se retirar en 24 a 48 horas.

Los primeros puntos se retiran alrededor de la semana y los puntos del cuero cabelludo y/o grapas un poco más adelante. Es normal que sienta la piel de la cara “acorchada”, esta sensación es transitoria y desaparece en unas cuantas semanas. Considere como normal que la cara esté inflamada y presente moraduras, este aspecto sólo durará entre 10 y 15 días si sigue nuestras instrucciones.

Es aconsejable que no trabaje y que evite los ejercicios o actividades violentas durante al menos las dos semanas siguientes a la operación. La piel de la cara necesitará cuidados específicos y no deberá exponerla al sol o a rayos UVA durante al menos tres meses.

Al principio puede sentirse preocupada/o por el aspecto de la cara, piense que la mayoría de los pacientes regresan a una vida normal, incluyendo el trabajo, a partir de las dos semanas dependiendo de cada caso. en ese periodo la inflamación se normaliza y desaparecen los morados. Las cicatrices tardan algunas semanas más en disimularse, pero finalmente se hacen prácticamente imperceptibles.

Durante las dos primeras semanas repose todo lo que pueda y permita que su organismo se tome su tiempo para recuperarse. A partir de la tercera semana, su aspecto será mucho mejor, al igual que su estado de ánimo. Si usted debe volver a trabajar, puede aplicarse maquillaje para camuflar los posibles morados que puedan persistir.

Las perspectivas del lifting son buenas especialmente si usted es consciente de que los resultados no se aprecian de forma inmediata. Después de la inflamación y los morados, puede ser que el cabello situado en la sien puede ser más fino y la piel suele estar más seca y enrojecida durante unos meses. En los hombres puede verse que la barba crezca en zonas no habituales como detrñas del cuello.

Tendrá algunas cicatrices pero suelen permanecer escondidas bajo su cabello, en pliegues naturales de su cara y alrededor de las orejas. En cualquier caso un lifting “no para el reloj” pero porporciona un resultado duradero. Su cara seguirá bajo los efectos del envejecimiento y es posible que al cabo de unos años quiera repetir la intervención.